GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:
"CRÓNICAS HISTÓRICAS, AÑO 1875: TERCERA GUERRA CARLISTA, FRENTE DE CASTELLÓN, LAS FACCIONES DE CUCALA, PANCHETA Y ÁLVAREZ REUNIDAS EN LOS PUEBLOS DE LA PLANA DE L'ARC".
Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL.... ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).
- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).
INTRODUCCIÓN: La Tercera Guerra Carlista fue un conflicto civil en España entre 1872 y 1876, enfrentando a los partidarios de Carlos VII y los gobiernos de Amadeo I, la Primera República y Alfonso XII.
EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:
(Documento 1º, fechado en agosto del año 1875):
- AÑO 1875: La España católica (Madrid). 8/6/1875. ARAGÓN Y
VALENCIA.= Sobre la situación de las facciones del antiguo reino de Valencia después
de la derrota de Dorregaray en Alcora, he aquí lo que dice Las Provincias:
- “El jueves seguían las facciones de Cucala, Pancheta
y Álvarez en Villanueva de Alcolea, Cuevas de Vinromá, Benlloch y Torre de En
Doménech, de donde no se habían movido después de abandonar sus posiciones
atrincheradas entre Alcora y Lucena.
- En estos dos últimos pueblos (Alcora y Lucena)
hubo el jueves una alarma terrible, huyendo azoradas las comandancias de armas
que en ellos tienen los carlistas, porque corrió insistente la voz de que una
columna del ejército, procedente de Aragón, había entrado en Villahermosa (del Río), o
según otros, se encontraba en la Iglesuela (del Cid) o Mosqueruela.
- Este rumor bastó para que los carlistas, no
creyéndose seguros en los pueblos, salieran a esconderse por las masadas de la parte
más áspera de la sierra.
- Respecto del pueblo de Alcora, nos comunican detalles
que lo presentan como lugar de desolación. Al horror que en el vecindario
produjo el combate que se libró cerca de aquella villa, se unió el que causaba
la vista de centenares de heridos y muertos que se llevaron a ella.
- Pero lo más doloroso fue que cuando se retiraron
nuestras tropas después del combate y volvieron a presentarse los carlistas
trataron inhumanamente a los vecinos que mostraban repugnancia a ayudarles en los
trabajos de apertura de fosos y formación de parapetos para atrincherar
aquellas montañas.
- Irritada la facción por su descalabro, volvió a
Alcora, causando vejámenes y atropellos sin cuento al pueblo, y hambrienta (la
facción), consumió cuanto hallaba en las casas, dejando sin provisiones a los
habitantes.
- Tal ha sido el hambre producida y tantas las
vejaciones, que las familias de Alcora han abandonado en tropel el pueblo,
buscando refugio y hospedaje en los pueblos de la Plana y en Castellón.
- Muchas de estas familias son de ideas carlistas, y
de ellas se cuenta que han sido de las que encendieron la guerra civil, y que,
en otros más prósperos tiempos para la facción, salían a las afueras de Alcora
cuando se acercaban allí las partidas para aclamarlas y victorearlas. Más de 300
casas hay desocupadas en Alcora por el abandono de sus vecinos, habiendo
tapiado con cal y canto, las ventanas y puertas. Algo de esto hubo en la guerra
de los siete años, pero en la presente el hecho se ha repetido en mayor escala.
- También se nos facilitan detalles del atrincheramiento
de las sierras de Alcora y Lucena por los carlistas, y vienen a apoyar lo que
no ha muchos días decíamos, sobre el cambio de sistema que se ha apoderado en
el modo de hacer la guerra en el Centro, donde por iniciativa sin duda de
Dorregaray, se copia la manera de batirse los carlistas del Norte, donde aquel
jefe ha contribuido mucho a organizar la guerra.
- Las defensas construidas entre Lucena y Alcora
consisten en dilatadas zanjas de un metro próximamente de profundidad, por un
ancho parecido. No basta aquella para poner a cubierto al combatiente de las
balas de nuestros soldados, y para conseguirlo forman un paredón de piedra
suelta que recubren por delante con la tierra que sacan de la zanja, la cual
mata el efecto de los proyectiles. Para pasar de una a otra trinchera, han
construido también caminos cubiertos.
- Los carlistas en armas del Maestrazgo y los hojalateros, se consuelan de las pérdidas en Alcora forjando en su imaginación mil patrañas
acerca de supuestas pérdidas, destrozo y huida de las columnas. Nunca más que
en estos días, han fantaseado revoluciones en las capitales, luchas de tropas
entre sí, muertes y asesinatos de generales ilustres, y no es extraño ver en
estos días entrar en Castellón a algún engañado hijo del Maestrazgo, que queda absorto
y sorprendido viendo el espíritu entusiasta del soldado contra el carlismo y la
unanimidad de miras de aquellos habitantes, que solo desean el aniquilamiento
de la gente facciosa, cuando él creía encontrar un pueblo destrozado por la
lucha intestina, como le habían hecho creer y soñar allá en un rincón del Maestrazgo.
- Por último, aun cuando la prudencia nos aconseja esperar la confirmación de la siguiente noticia, se halla tan en carácter tratándose de Cucala, que tiene muchas probabilidades de certeza. Asegurábase anteanoche, qué Dorregaray no ha podido sujetar el indómito carácter de Cucala, y que desde los montes de Lucena se han separado ambos para campar cada cual por su cuenta.
- Parece que Dorregaray ha tomado el camino de Benasal y Villafranca, y Cucala el de las Cuevas (de Vinromá) y Villanueva (de Alcolea), desde cuyos puntos, por cuenta propia, (los facciosos de Cucala) han hecho a Torreblanca el pedido de 600 duros, que es la verdadera alma del negocio carlista.
LOS CABECILLAS DE LAS FACCIONES CITADOS EN LOS TEXTOS:
CUCALA: Pascual Cucala Mir (alias y apodo: "el Rullo", "el Rull", “el Rull de la Mira”): Natural de Alcalá de Chivert (Castellón), donde nació en 1816. Participó como simple voluntario en las dos primeras guerras. Retirado a su pueblo al concluir las mismas, ejerció de labrador y ganadero hasta mediados de 1872, en que se levantó en el pueblo al grito de ¡¡¡Viva Carlos VII !!! al frente de una partida de unos 50 hombres. En varias acciones por sorpresa, consiguió hacerse con armas y dineros para llevar a cabo la lucha, en la que, en la raya de Valencia, Aragón y Cataluña, en los Puertos de Beceite, obtuvo los primeros triunfos que empezaron a acreditarle como audaz guerrillero.
- En diciembre de ese mismo año (1872) creó en San Mateo un batallón carlista, formado por cinco Compañías e integrado por las distintas partidas que venían operando en el Maestrazgo. Sus hijos formaban parte de su Estado Mayor, en unión de su tío Francisco.
- Pascual Cucala era un hombre de escasa ilustración, pero dotado de gran intuición e instinto para el mando, fue un verdadero ídolo para sus hombres, aunque no siempre encajara en la disciplina de sus superiores. No obstante, el Infante D. Alfonso Carlos, Comandante General de los carlistas de Cataluña y el Centro, sentía por él un gran aprecio, por su lealtad a la causa y sus virtudes militares.
- Cucala dirigió las operaciones más arriesgadas de la última guerra carlista en el Maestrazgo, llegando a las puertas de Valencia, cruzando varias veces el Júcar y tomando las plazas de Amposta, Sagunto, Segorbe, Játiva y otros pueblos, ascendiendo por mérito propio al empleo de brigadier del Ejército Real del Centro que luchaba por Don Carlos.
- Al concluir la guerra, se exilió a Francia, donde se dedicó al comercio de vinos, falleciendo a principios de 1892 en Port Vendres (Rosellón, Francia) aquejado de una grave enfermedad.
ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):
ESQUEMA DE IDEOLOGÍAS FUNDAMENTALES DURANTE TODO EL SIGLO XIX:
- Absolutistas: Defendían la soberanía del rey, el
mantenimiento del Antiguo Régimen y la sociedad estamental.
- Liberales: Defendían la soberanía nacional, la
igualdad ante la ley, la división de poderes y un sistema constitucional.
LIBERALISMO: LOS MODERADOS Y LOS PROGRESISTAS: Ambos eran liberales, pero con diferencias significativas:
- Los Moderados: Defendían un liberalismo
conservador, con sufragio censitario muy restringido y gran poder del rey.
- Los Progresistas: Defendían una mayor ampliación
de derechos, un sufragio más amplio y un mayor protagonismo de las Cortes.
MONARQUÍA Y REPÚBLICA:
Monárquicos: Defendían la monarquía como forma de
Estado, ya fuera absoluta o constitucional.
Republicanos: Defendían la supresión de la
monarquía y el establecimiento de una república basada en la soberanía popular.
EL CONFLICTO CARLISTA:
Carlismo: Movimiento político tradicionalista y
absolutista que defendía los derechos al trono de Carlos María Isidro y sus
descendientes frente al liberalismo isabelino, originando varias guerras
civiles.
Carlistas: Defendían el absolutismo, el
tradicionalismo y los derechos al trono de Carlos María Isidro y sus
descendientes.
Isabelinos: Apoyaban a Isabel II y defendían el
liberalismo y la monarquía constitucional.
BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:
ARCHIVO FOTO-IMAGEN:
Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.
