GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:
EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....
Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "Crónicas históricas"; "Recordar también es vivir"; "Historias del Mar"; “Espigolant cultura: taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.
(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DEL MUNICIPIO DE TORREBLANCA-TORRENOSTRA.
(Proyecto): LUGARES DE INTERÉS, RUTAS POR TORREBLANCA: LOS NOMBRES Y TOPÓNIMOS DE LAS CALLES, PLAZAS Y LUGARES DE TORREBLANCA, SUS SIGNIFICADOS, PERSONAJES Y MOTIVOS.
"LA ANTIGUA IGLESIA Y ERMITA DE SAN FRANCISCO JAVIER DE TORREBLANCA".
Por: Juan Emilio Prades Bel-
INTRODUCCIÓN A LA VIDA Y OBRA DE SAN FRANCISCO JAVIER (Misionero

español, de nombre Francisco de Jasso y Azpilicueta;
nacido en Castillo de Javier, Navarra, 1506 y fallecido en la Isla de Sancián, China, en 1552) . Mientras estudiaba filosofía y teología en París
Francisco conoció a Ignacio de Loyola, quien le reclutó para su proyecto de fundar
una nueva orden: Francisco hizo sus primeros votos en París (1534), se
ordenó sacerdote en Venecia (1537) y participó en la fundación de la
Compañía de Jesús en Roma (1539). Desde entonces se consagró a la
actividad misionera: en 1541 fue enviado a la India como legado
pontificio, con la misión de evangelizar las tierras situadas al este
del cabo de Buena Esperanza, respondiendo a una petición de Juan III de
Portugal. Instalado en 1542 en Goa (capital de la India portuguesa),
desplegó una intensa actividad cuidando enfermos, visitando presos,
predicando el cristianismo, convirtiendo nativos, negociando con las
autoridades locales y defendiendo la justicia frente a los abusos de los
colonos. Su apostolado se extendió por el sur de la India, Ceilán,
Malaca, las Islas Molucas y Japón. Cuando se disponía a entrar en China
para continuar su labor, murió de pulmonía a las puertas de Cantón. Fue
canonizado en 1622 y declarado patrono de las misiones de la Iglesia
católica.
SU BIOGRAFIA: Francisco de Jasso el futuro San Francisco Javier, era el
hijo menor de Juan de Jasso y Atondo, presidente del Real Consejo de
Navarra, y de María de Azpilicueta y Aznárez, titular del señorío de
Javier, defensores de la causa de Juan de Albret frente a Fernando el
Católico en la guerra que determinó la anexión de Navarra a la Corona de
Castilla (1512-1515). Tras la muerte de su padre (1515) y la demolición
de las torres y murallas del castillo de Javier por orden del Cardenal
Cisneros (1516) como consecuencia del apoyo prestado por sus hermanos
Juan y Miguel a la sublevación en favor del rey navarro destronado,
Francisco Javier se orientó hacia la carrera eclesiástica y el cultivo
de las humanidades, que estudió en Leyre y Pamplona.
En 1525,
probablemente ya adquirida la tonsura, se trasladó a París para
completar su

formación; ingresó como interno en el Colegio de Santa
Bárbara, donde trabó amistad con Pedro Fabro e Ignacio de Loyola. En
1530 se graduó como maestro en artes y pasó a ejercer la enseñanza de la
filosofía con el cargo de catedrático regente en el Colegio
Dormans-Beauvais, a la vez que cursaba estudios de teología. Con el
propósito de adquirir prebendas eclesiásticas, solicitó en 1531 del
cabildo de Pamplona la concesión de una canonjía, alegando su condición
de clérigo navarro y su titulación en artes.
Sin embargo, su
relación con Ignacio de Loyola, quien pretendía atraerle para el
proyecto de fundación de una nueva orden religiosa, así como su
desagrado por el ambiente universitario y la impresión que le causó la
muerte de su madre y de su hermana, acaecida por aquellas fechas,
determinaron a Francisco Javier a abandonar sus pretensiones de
promoción dentro del estamento eclesiástico. Junto con Ignacio de Loyola
y otros cinco compañeros, reunidos en la capilla parisina de
Montmartre, el 15 de agosto de 1534 hizo votos de castidad y pobreza, de
vida consagrada al apostolado y de peregrinar a Tierra Santa, o bien,
en el caso de que esto último no fuese posible, de ponerse a disposición
del papa.
En 1537 se trasladó a Venecia, donde se reunió con sus
compañeros con el objeto de viajar a Roma para obtener la bendición
papal antes de iniciar su peregrinación; durante su estancia en Venecia
recibió noticia de la concesión de la canonjía solicitada, a la que
renunció, y del inicio de la guerra entre Constantinopla y Venecia, lo
que significaba el retraso indefinido del viaje a Tierra Santa. Ordenado
sacerdote el 24 de junio de ese año, se dedicó a la predicación en
Bolonia hasta su marcha a Roma (1538), donde Francisco Javier y sus
compañeros se entrevistaron con Paulo III y abandonaron definitivamente
sus propósitos de peregrinación.
Durante su estancia en la Santa
Sede gestionaron la fundación de una nueva orden religiosa, la Compañía
de Jesús, a la que el Papa concedió su aprobación verbal en septiembre
de 1539. Ese año Ignacio de Loyola tuvo noticia de que Juan III de
Portugal solicitaba misioneros que marchasen a evangelizar sus
posesiones en las Indias Orientales y encomendó la tarea a Francisco
Javier, quien en marzo de 1540 partió a la corte portuguesa para
organizar la expedición, con el título de legado pontificio para todas
las tierras situadas al este del Cabo de Buena Esperanza.
Iniciado
el viaje en abril de 1541, arribó a Goa, capital de las posesiones
portuguesas en la India, trece meses después. Ejerció en esta ciudad una
activa labor evangelizadora, especialmente a partir de la fundación del
colegio-seminario de Santa Fe para sacerdotes nativos, y de dedicación a
los enfermos y presos. En septiembre de 1542 organizó una expedición
misionera a la costa de Pesquería, en el sureste de la India, para
predicar la doctrina cristiana entre los poblados parabas; estableció
una comunidad cristiana y la dotó de un catecismo en lengua indígena.
Tras ello inició la evangelización de Travancor y Ceilán (1544), Madras y
Malaca (1545) y las Islas Molucas (1546-1547). Francisco Javier
administró el bautismo a miles de nativos, superó la oposición de los
brahmanes y estableció una asidua correspondencia con los miembros de la
Compañía de Jesús en Roma, cuyas noticias, a las que se unió su fama de
taumaturgo, dieron origen a numerosas vocaciones misioneras entre sus
compañeros.
Tras una nueva estancia en la India y en Malaca,
dedicada a reorganizar las misiones establecidas y a proveerlas de unas
normas de funcionamiento, marchó a evangelizar a Japón, adonde llegó en
1549; predicó durante dos años en Kagoshima, Hirado, Yamaguchi y Bungo,
estableciendo favorables contactos para su labor con los daymios o
gobernadores feudales japoneses, aunque la oposición de los monjes
budistas dificultó enormemente su actividad. Ante las escasas
conversiones logradas en Japón, se persuadió de que para obtener éxito
en su empresa era necesario evangelizar previamente China, puesto que
consideraba que los japoneses habían asimilado la cultura de este
imperio y que, por tanto, el ejemplo de la cristianización en China
ejercería una influencia decisiva sobre Japón.
Reclamado por las
comunidades misioneras de la India, regresó a Goa en 1551, donde inició
los trámites necesarios para organizar su pretendido viaje a China,
dificultados por la prohibición existente en este imperio sobre la
entrada de extranjeros en su territorio. Tras su nombramiento como
provincial de la India, que había sido constituida como provincia
jesuítica independiente de Portugal, partió rumbo a China con una
embajada portuguesa en abril de 1552, pero tuvo que detenerse en Malaca,
donde permaneció dos meses intentando vencer la resistencia que el
gobernador Álvaro de Ataide opuso al proyecto.
Finalmente
reemprendió el viaje hasta llegar a la isla de Sancián, donde le
sobrevino la muerte antes de que llegara el junco chino que debía
transportarlo a Cantón. Sus restos fueron trasladados a Goa en 1554,
donde su culto se extendió rápidamente. A comienzos del siglo XVII se
inició el proceso de su beatificación, proclamada por Paulo V el 25 de
octubre de 1619; nombrado patrón de Navarra en 1621, el 12 de marzo del
año siguiente fue canonizado por Gregorio XV, juntamente con Teresa de
Jesús e Ignacio de Loyola. Pío X le declaró patrono de la Sagrada
Congregación de Propaganda Fide en 1904, y Pío XI patrón de todas las
misiones en 1927. Su fiesta se celebra el 3 de diciembre.
Oración:
Francisco Javier: maravilloso misionero;
pídele a Dios que conceda un espíritu como el tuyo
a todos los misioneros del mundo.
Piensa en el final de tu vida y evitarás
muchos pecados (S. Biblia Ecl. 7, 36).
El
Papa Pío X nombró a San Francisco Javier como Patrono de todos los
misioneros porque fue sin duda uno de los misioneros más grandes que han
existido. Ha sido llamado: "El gigante de la historia de las misiones".
BIBLIOGRAFIA Y FUENTES CONSULTADAS: